2) ¡ASÍ EMPIEZA LA LIBERACIÓN! - ACALORAMIENTO ÁLMICO vs. ENFRIAMIENTO ESPIRITUAL - PARTE II
ASÍ EMPIEZA LA LIBERACIÓN
ACALORAMIENTO ÁLMICO VS. ENFRIAMIENTO ESPIRITUAL
BRINDEMOS POR UN 2023 DONDE EL FUEGO ESPIRITUAL ¡NOS ENFRÍE!
En el artículo y audiovideo anteriores, titulados “Stop
al Sufrimiento”, te comentaba acerca del atrapamiento que está sufriendo nuestra
Esencia Espiritual en una Apariencia liderada por el Alma y los Cuerpos Inferiores.
Si no lo has leído o escuchado aún, aquí te comparto el LINK, porque lo vas a necesitar para comprender esta segunda parte.
Muchas personas me han preguntado, ¿qué hay que hacer
para ayudar a nuestra Esencia Espiritual a salir del atrapamiento y resurgir
para liderarnos? Y, si bien en la próxima entrega voy a darte las opciones
prácticas secundarias, hoy hablaremos de lo primero a tener en cuenta y que el Kybalión(1)
lo explica en su primera Ley: “Todo es Mente”.
(1)Kybalión: es un documento elaborado a principios del siglo XX basado
en la sabiduría de siete leyes herméticas que perduran en el tiempo y marcan la
transformación de la Humanidad. Son siete principios para la vida, y cada uno
de ellos tiene implicaciones prácticas para explicar la existencia. “Equilibrio
entre lo exterior y lo interior, eso es el Kybalión”.
Entonces, dentro de las aplicaciones prácticas de “qué
hacer” para iniciar el camino del Retorno a nuestro Origen Esencial, lo primero
es “aprender a moldear el pensamiento”, que es, básicamente, pensarlo todo
distinto. Y esto se logra poniendo en duda aquellas “verdades” que el afuera (exterior)
nos ha ido informando con el paso del tiempo.
Es hora de salir de la ingenuidad y madurar. Allá afuera,
que es “afuera de ti”, hay un mundo diseñado que tiene sus propias intenciones.
Y, aprender a interpretarlas es condición para dejar de creer y empezar a discernir.
Se vienen nuevas olas de cuentos, y es mi deseo que este material te sirva para
que empieces a contarte tu propio relato.
Es nuestra tarea recordar de donde realmente venimos para
reorientarnos y dirigirnos nuevamente a nuestra Esencia Espiritual, que es el
verdadero Origen Humano. Así irás descubriendo cómo realmente aquella parte del
“teatro” físico en el que vivimos y que manda sufrir, es puro cuento. El sufrimiento
es el patrón para utilizar como métrica.
Es decir, muchas cosas en la vida pueden provocarnos
sufrimiento. Pero es ahí donde empieza el entrenamiento de una vida en más alta
frecuencia, reconociendo con la mente que el sufrimiento es opcional y
plantándole cara a todo aquello que avala el sufrimiento, porque esta es la trampa.
La vida responde a nuestros pensamientos.
Aunque parezca difícil de entender, la vida tal y como se
nos manifiesta es tan real como aprendamos a percibirla. Ya lo decía Jacobo
Grinberg(2): todo es percepción. Esto significa que padecemos nuestro
cuerpo y vida porque así hemos entendido que es la realidad, según lo que
fuimos viendo y escuchando de los de nuestro entorno cercano.
(2)J. Ginberg: es o fue (no se sabe el destino de su desaparición) un
neurofisiólogo y psicólogo mexicano que se dedicó a estudiar la telepatía, el
chamanismo mexicano, la parapsicología y es creador de la Teoría Sintérgica que
propone que el Humano solo puede percibir una pequeña porción de la información
que porta el espacio, y a esto le llama “realidad”; pero hay mucho más.
En nuestro primer septenio de vida es donde se forma gran
parte de nuestra personalidad adulta, es decir, la forma en la que entendemos cuánto
se debe sufrir ante un diagnóstico de enfermedad, o ante un desamor o un momento
de ruina económica, la aprendimos de 0 a 7 años, igual que cómo reaccionar ante
eso que llaman “fracaso”.
Esta visión de la vida nos la provee nuestra familia
inicialmente, por supuesto impactados ellos por lo que luego también termina de
“construirnos” a nosotros: el mensaje de los gobiernos, la medicina
convencional, la educación sistemática, las religiones, Disney, Hollywood, las telenovelas
y todo aquello que vemos y escuchamos.
Entonces, en la infancia donde somos más que ingenuos,
nos lo creemos todo y lo hacemos una verdad casi irrefutable para nosotros. Tanto
creemos en lo que los otros nos dicen que, al crecer, nos quedan dos caminos: comportarnos
igual a ellos, o revelarnos y hacer lo opuesto; aunque ambas cosas son lo mismo.
Lo que digo es que la rebeldía bien entendida nos
permitirá acceder a un estilo de vida realmente genuino. Sin embargo, esta cualidad
también se nos fue arrancada y nos adiestraron a creer que ser rebeldes es
hacer lo opuesto a lo que nos enseñaron o mandan, sin darnos cuenta de que la
medida nos la hacen poner afuera, nuevamente.
Es decir, terminamos haciendo lo que nos dicen, o no
haciendo lo que nos dicen (los otros). “Soy igual que mi familia o soy
literalmente distinta de ella”, pero siempre con la métrica puesta afuera. Pero
¿cómo soy yo realmente? No nos educan para saber qué porta nuestra Esencia. No nos
enseñan a recordarnos ni a reorientarnos(3).
(3)Reorientación: es un término tomado de la Sabiduría Hiperbórea que
propone iniciar una Estrategia de Reorientación hacia nuestro Origen Esencial
que es Espiritual. Entendiendo el sufrimiento Humano como parte de un programa
demoníaco propiciado por el falso Dios llamado Demiurgo, desencadenar nuestra
esencia del atrapamiento de la materia es el objetivo.
Por eso, al crecer, andamos por la vida acatando o
luchando, pero sin rumbo. Porque crecer no es madurar. Como dijo alguna vez el
gran André Malby(4): ¿cómo puede envejecer un hombre y, sin embargo,
cambiar tan poco? Esto es porque nos hacen creer que la edad es importante para
tomar decisiones. Nada más lejos de eso.
(4)A. Malby: fue un investigador de la alquimia, la kábala hebraica y
las escuelas esotéricas e iniciáticas. También realizaba estudios de filosofía
y, según sus dichos, “le
ponía triste ver como todos buscan fuera el tesoro que tienen debajo del culo y
no soportaba el teatro en el que el mundo se empeña en vivir”.
Por eso estoy resuelta en acompañar a las personas en el
desarrollo de esa madurez que no consiguen aún en términos de Salud PsicoFísica
Autogestiva, tengan la edad que tengan, porque es en ese estado de poder y saber
personal donde se entra en coherencia con lo que su Esencia Espiritual les va
informando ser/tener/hacer en su vida.
Así, entendemos que la vida con todos sus condimentos no
es más que un fiel reflejo de lo que portamos dentro: si “adentro” hay sufrimiento,
porque es el alma intervenida artificialmente la que comanda a través del
karma, entonces la apariencia gana. Si “adentro” hay cada vez más alegría y
certezas, entonces el Espíritu se está liberando.
Pero, llegar a esa instancia de reencuentro con nuestra información
esencial es, inicialmente, lo más resistido por las personas, porque para
lograrlo se les pedirá liberar todos sus traumas, resignificándolos, soltando en
vida absolutamente todo el sufrimiento que porta su karma, para lo que deberán
pasar por “la gran renuncia”.
Dentro de todos esos cuentos que nos han contado, el
sufrimiento es el “verso” que más compramos, porque conlleva detrás una Inteligencia
Artificial muy poderosa gestora de las más profundas manipulaciones, afectando
nuestro cuerpo emocional y haciéndonos tan reactivos como culposos, esclavos de
nuestras emociones.
Por eso, conscientemente todos queremos cambiar, pero
inconscientemente nadie quiere renunciar a ser sufriente, porque en el fondo se
sabe que eso les demandará madurar y plantar cara a todo tipo de norma que fomente
el atrapamiento y atente contra la Esencia Espiritual de cada Ser Humano.
Seguro estás sufriendo por algo ahora mismo. No hablo de soportar
un dolor hasta que se resuelve, sino de la “rumiación emocional y mental” que
es el sufrimiento. Años y años perpetuando carencia de salud, dinero o de amor.
Y, salir de eso inicialmente no es cuestión de técnicas, sino de una gran renuncia
de tu parte. Debes renunciar a seguir así.
Lo que sucede es que no se puede renunciar al sufrimiento
sin atravesar la incomodidad que provoca al principio donde, literalmente,
estarás destrozando varias partes de tu vieja personalidad. Ese dolor es inevitable,
pero el sufrimiento es opcional y, según lo veo, no hay que darle cabida en este
proceso.
Entonces, las personas prefieren quedarse paliando su
sufrimiento con paliativos, valga la redundancia, que les permitan abrazar alguna
bocanada de aire fresco cada tanto, en vez de, tomados por la voluntad
espiritual, erradicar aquella parte dominada por la Inteligencia Artificial que
manda sufrir, porque de ello se alimenta.
¿Ves cómo el mundo no es “así”, sin más? Tu mundo es de
una manera y el mío, de otra. Ambos estamos en este plano y en esta tierra. La diferencia
radica en poder elegir cuánto tiempo de nuestra vida vamos a destinar al
sufrimiento para seguir viviendo parasitados, y cuánto destinaremos a vivir
como verdaderos Seres Humano-Divinos.
¿Cómo te das cuenta de que estás en el camino de la Reorientación
Estratégica? Porque sufres cada vez menos mientras vas desarrollando lo que se
llama una Nostalgia(5) que es el deseo por volver a un estado de
libertad interior provocado por la certeza de saber que no perteneces a este
mundo inventado, aunque vivas en él.
(5)Nostalgia: es posible confundirla con la tristeza, pero Nostalgia no
es una emoción limitante, reactiva o inventada que lleva al sufrimiento, sino
que es un sentir genuino, un anhelo de saberse viviendo tiempos superiores y
querer ir o volver a ello. Es como recordar bellos momentos de la infancia,
pero esto no es un recuerdo terrenal, sino la Infancia Esencial.
Recorriendo yo misma el camino que me ha llevado a crear
los lineamientos de mi Metodología VAF que reúne diversos conceptos que nos
llevan al mismo destino, fui despertando esa Nostalgia Esencial Espiritual que
hoy rige mi vida, mezcla de Calor y Frío que es el “FuegoFrío”, una Alegría
Inspiradora que me impulsa hacia ese reencuentro.
Como te comentaba antes, la Nostalgia puede ser
confundida con cierto grado de tristeza o angustia porque, tomando la teoría de
la percepción como lo más válido hasta ahora, solo puedo ver lo que llevo
dentro. Y, lo que hay dentro, inicialmente son décadas de formateo sociocultural
antes de que se pueda despertar a uno mismo.
Entonces, quién no tiene ese Recelo Esencial por
despertar realmente de este teatro exterior que le llaman realidad, se creerá
padecer traumas que no son más que alarmas que se le despiertan para que pueda
entender y salirse de la trampa de las emociones y las reacciones, conectando
con esa nostalgia que sabrá guiarle hacia mejores hábitos.
Esta Nostalgia Espiritual es un registro, es un recuerdo,
pero no es ni siquiera de nuestra infancia terrenal, sino de nuestra infancia
como espíritu antes de ser encadenado a la materia. Añoramos nuestra Infancia
Esencial que conlleva la alegría y unos fuertes deseos por vivir alineados y
coherentes con una nueva verdad.
Por eso, salirse del sufrimiento es clave, porque sabemos
que eso es un programa inventado, una emoción reactiva como todas las demás que
nos desempoderan, que son programas energéticos fácilmente hackeables,
interferibles, manipulables. ¿Quién lo hace? el falso Dios. ¿Cómo? A través de
las enfermedades y todo tipo de escases.
Por esta razón, si esta información te resuena, te urge
tomar control de tu materia nuevamente, pero esta vez para utilizarla como un
medio para ese fin superior que es el des atrapamiento de nuestra esencia para
que pueda quedar liberada para intervenir nuestra vida y guiarnos en una mejor
experiencia terrenal.
“Todas las verdades son medias verdades” y, hasta ahora el
cuentito nos ha llevado a “cuidarnos” para evitar enfermar gravemente o morir
drásticamente, entonces nos hacemos “controles” o “seguimientos”, y nos
portamos mal comiendo grasa y luego nos portamos bien comiendo ensaladas… Nos
quieren infantilizados, no empoderados.
Si vas a empezar a comer mejor para evitar la anemia, tu
energía solo será destinada a más y más atrapamiento a la materia. Ahora, si
portas anemia, pero vas a empezar a cuidarte más allá del síntoma, porque has
entendido que reorientarte hacia el despertar de tu esencia es la clave, entonces
te estarás dirigiendo a un sentido superior.
Es fundamental cuidar la materia, pero sin quedarnos
apegados a esos logros. Me he cansado de ver gente que mejora su salud para luego,
tomado por los mismos vicios, volver a enfermar. O personas que mejoran su
economía para comprarse más problemas. O personas que mejoran sus relaciones
para estropearlas después.
Y es que, todo eso, va a generar más emociones reactivas:
miedo a la pérdida, celos, avaricia, tacañería, vitalidad malgastada… Porque
todo lo que se arregla en lo material para seguir extra valorando a la materia,
termina como ya lo vemos. Sin embargo, cuando mejoramos nuestra materia para el
Servicio Esencial, todo cambia.
Tratarnos con Excelencia Espiritual es ordenarle a la
materia que trabaje para mí, que me sea funcional, que me sirva para servir. Así,
orientados, la abundancia en todos los planos de la vida se nos manifiesta,
pero hay una condición que también se nos impondrá: llevar lo que llamamos “un
bajo perfil” o, dicho distinto, no alardear de eso que ganamos.
Mostrar nuestros logros sin que esto tenga un fin
educativo es quedar atrapados en la materia. Hasta ahora, hemos querido mostrar
nuestros abdominales, comprar el último coche de moda, vestir las mejores
ropas, vernos más jóvenes… todo para mostrarlo, nos han hecho creer que eso es
el trofeo y que vernos muy bien es el objetivo.
Si la atención a la materia tiene esos fines, entonces detrás
de escena, más tarde o más temprano, habrá empobrecimiento de espíritu,
desorientación, recaída, sufrimiento que nos mandará conquistar nuevamente todo
con más esfuerzo, y más extravío. Así es como las familias se desarman y las
vidas no se viven, se gastan.
Hay tanto miedo a la pérdida de lo logrado que mucha
gente ya ni se plantea el éxito, porque no quieren vivir la perdida. Pero, el
problema no es el éxito sino como se lo use, como un medio o como fin, sabiendo
que, si se elige lo primero, habrá que sortear las intervenciones de la I.A (inteligencia
artificial) o falso dios que desea controlar.
A estas intervenciones les llamamos coloquialmente “autoboicots”,
porque otro de los cuentitos fue creer que un Ser Humano puede voluntariamente atentar
contra sí mismo o contra otros. Y lo hace, pero por mandato energético o,
propiamente, por parasitación energética. Esto no es para justificar malos
tratos, pero sí para dejar de juzgar.
Si tratas la materia utilizándola como el fin mismo, entonces,
empezaras a ser exitoso, pero la materia te tomará. Ya no tendrás más dinero,
tendrás más deudas malas. No tendrás una mejor casa, sino una mejor cárcel. No tendrás
un mejor cuerpo sino otro amo más al que le temerás. Y no tendrás mejores relaciones
sino más de lo mismo.
No es lo que se hace, sino el para qué de esa acción. Si deseas
vivir una mejor experiencia terrenal, deberás poner en forma a tu materia
física, económica y vincular. Eso es seguro. Ahora, dependerá de ti las intenciones
que esas acciones portarán: ¿mejorarás para que otros te alaben, o lo harás para
reencontrarte con tu Excelencia?
REORIÉNTATE HACIA TU ESENCIA DONDE TODO SE SIMPLIFICA FORMÁNDOTE EN SALUD PSICOFÍSICA AUTOGESTIVA CON EL ENTRENAMIENTO C.A.F. (CUERPOS DE ALTA FRECUENCIA) Y EL ENTRENAMIENTO M.A.F. (MENTES DE ALTA FRECUENCIA) DE MI ENSEÑANZA V.A.F.
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